Señales de que la cerradura falla
Conviene actuar cuando aparecen los primeros síntomas: forzar una cerradura que se resiste suele acabar en llave rota o en cerradura bloqueada con la puerta cerrada.
- La llave gira con dificultad o hay que forzarla
- La llave entra pero no gira
- El resbalón o el pestillo no sale o no se retrae
- La puerta cierra pero se abre sin girar la llave
- Hay holgura o ruidos raros al cerrar
Causas más habituales
El desgaste por uso es la causa más frecuente, seguida de la suciedad y la falta de mantenimiento, los desajustes de la puerta por el paso del tiempo o los golpes, y las llaves muy gastadas o mal copiadas. A veces el fallo no es de la cerradura sino de la alineación entre la hoja y el marco.
Como consejo, en los bombines suele recomendarse lubricar con productos específicos en lugar de aceite común, que puede acumular suciedad.
Reparar o cambiar
Se repara cuando el mecanismo está sano y el fallo es de ajuste, limpieza o una pieza concreta. Se recomienda cambiar la cerradura cuando está muy desgastada, no admite recambios o tu prioridad es subir el nivel de seguridad. Si te has quedado sin poder abrir, empieza por la apertura urgente de la puerta.